Paremiología latina

"Amicitia sal vitae"

Amicitia sal uitae: «La amistad es la sal de la vida».

  • AMICITIA SAL VITAE prouerbio dicta est, quod sine tali animorum condimento humana uita uix sapere possit ac neque sine taedio, quasi putore quodam, transigi. Non enim ad propagandam illam beateque agendam, quippiam est mutua amicorum consuetudine et consensione felicius. Non opes, quibus id falso uulgus adscribit, tanquam inops consilii gens, cui tametsi pretiosiora desint, nullam tamen sibi ipsa sine diuitiis uitam neque felicitatem relictam putat. [Mied. sal. V 18, 5]
  • "El proverbio LA AMISTAD ES LA SAL DE LA VIDA significa que sin tal condimento de los espíritus la vida del hombre es difícil que pueda tener sabor y vivirse no sin hastío, como si tuviera mal olor. No hay nada mejor, así pues, para prolongar la vida y vivir felizmente que el trato mutuo y la armonía entre los amigos. No son mejores las riquezas, a las que falsamente el pueblo atribuye una vida feliz, como si fuera gente sin sentido común que, aunque le falten cosas de más valor, piensa, sin embargo, que sin bienes de fortuna ninguna vida ni felicidad les queda".

[Texto original y traducción de S. Ramos Maldonado (2003), Bernardino Gómez Miedes. comentarios sobre la sal, Alcañiz-Madrid: IEH-CSIC, pp. 958-959]

"Cum grano salis"

Cum grano salis: «Con un grano de sal».

  • Quin illud etiam uulgatissimum «salis granum» quod, ut caute se quisque gerat, omnibus negotiis adhiberi uolunt, non alio certe spectat quam ut habita rei, temporis, loci ac personarum quibuscum agas ratione, quam ducit prudentia, iustitia et equitate tua omnia perfundas. Id enim innuitur ac significatur prouerbio ipso: CVM GRANO SALIS [Mied. sal. V 59, 1]
  • "También el conocidísimo dicho «un grano de sal», que, para que cada cual se comporte con precaución, afirman que se aplica a todas las actividades, no tiene otra finalidad que, tras tener en cuenta el hecho, el momento, el lugar y las personas que tratas, lo cual se consigue teniendo como guía la prudencia, revestir todo tu proceder de justicia y equidad. Esto se señala y se designa precisamente con el mismo proverbio: CON UN GRANO DE SAL."

[Texto original y traducción de S. Ramos Maldonado (2003), Bernardino Gómez Miedes. comentarios sobre la sal, Alcañiz-Madrid: IEH-CSIC, pp. 1076-1077]

"Salsitudo non inest illi"

Salsitudo non inest illi: "No tiene salero"

  • DIOGENIAN. II,12
  • ZEN. I,63
  • MIED. sal. V 71, 4: Id autem accommodari potest in eos qui, cum plus satis atque peromnem fere aetatem operam dederunt litteris uariisque disciplinis, inquibus se iidem tanquam in oceano rerum tum salire condirique, tum exornari pulcherrime atque ad egregium uitae cultum decentissime aptari debuissent, perparum tamen hac in parte profecere. Nam a longo solitarioque contemplationis otio auulsi, cum primum ad quotidianas uitae actiones descendunt, mirum est quam sint omnino stupidi, quaminsulsi ac insuaues reperiantur. Vnde cum ad humanum conuictum noninepti modo, sed quasi rustici atque imperiti accedant, non minus adornamentum hi salibus quam pisces ad sui condimentum sale egent.Quare, sicuti crassis atque obesis pro medicina est uarius hinc indemotus et exercitatio, ita eiusmodi turgescentibus scientia et doctrina magistris, rerum tamen periclitatione carentibus, pernecessaria est tam urbium, gentium atque nationum multarum collustratio quam circa earundem mores, ritus ac singulares actiones, ex quibus sales effluunt, perattenta consideratio et inspectio. Idque maxime ne in ipsos similehuic prouerbium iactari possit quod a Diogeniano et Zenodoto refertur: SALSITVDO NON INEST ILLI. Quo sane malo litteratis nihil euenire potest absurdius ac proinde cauendum ipsis summopere ne in insulsitatem, tristissimum animi morbum, incidant. ("Este proverbio, ahora bien, puede acomodarse a esos hombres que,aunque se consagraron muchísimo y casi durante toda su vida a las letras y a variadas disciplinas, en las cuales ellos mismos hubiesen debido ora salarse y condimentarse como si se tratara en el océano de la vida, ora adornarse muy hermosamente y equiparse de forma adecuada para cultivar un género de vida egregio, sin embargo, obtuvieron muy pocos resultados en este punto. En efecto, si se les arranca de la larga y solitaria ociosidad de sus vidas contemplativas, tan pronto como descienden a las actividades de la vida cotidiana, es asombroso cuán torpes, cuán necios y desagradables se descubre que son. Por ello, cuando entran a convivir con los hombres, para arreglar no sólo su ineptitud, sino su casi rusticidad e ignorancia, necesitan para su condimentación tanta sal como los peces. Por tanto, así como para las personas gordas y obesas es útil como medicina el movimiento de aquí para allá y el ejercicio variado, así para los maestros que de tal manera presumen de saber y doctrina, pero que, sin embargo, carecen de experiencia vital, es tan necesario recorrer muchas ciudades, pueblos y naciones como reflexionar y observar con mucha atención sus costumbres, ritos y actividades singulares, de los que fluyen las sales. Y esto es así sobre todo para que   lanzarse contra ellos un proverbio semejante a éste que refieren Diogeniano y Zenódoto: NO TIENE SALERO. Y sin duda a los eruditos nopuede sucederles nada más absurdo que este mal y por ello deben cuidarsemuchísimo de no caer en la insulsez, la enfermedad más desagradable delespíritu") [RAMOS MALDONADO, 2003: pp. 1114-1115].