Celebración del Día Internacional de la Mujeres Rurales. Homenaje a las salineras de Añana

Publicado el 15 de octubre de 2026, 16:44

Salinas de Añana, 15 de octubre de 2026.

Con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se celebra hoy, 15 de octubre, la Fundación Valle Salado de Añana quiere rendir un homenaje especial a todas aquellas mujeres que, generación tras generación, han contribuido a mantener vivo uno de los paisajes culturales más singulares del mundo.

Las salineras de Añana fueron mucho más que trabajadoras de la sal. Durante siglos, muchas de ellas compaginaron las duras jornadas de trabajo en las eras de evaporación con las labores domésticas, la crianza de sus hijos y el cuidado de sus familias. Mujeres cuyo esfuerzo cotidiano, frecuentemente invisible y escasamente reconocido, resultó fundamental para la supervivencia de sus hogares y la continuidad de la actividad salinera.

Su historia conecta con la figura tradicional vasca de la "etxekoandre", literalmente «señora de la casa», una mujer que desempeñaba un papel central en la organización familiar, la transmisión de conocimientos y la conservación de las costumbres. Mucho más que responsables del hogar, estas mujeres fueron, en numerosas familias, el verdadero sostén de la vida cotidiana, el vínculo que mantenía unidas a las generaciones.

Mujeres fundamentales para un patrimonio reconocido por la FAO

El Valle Salado de Añana cuenta con el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), una distinción que pone en valor los sistemas tradicionales de producción, su relación con el entorno, los conocimientos transmitidos durante generaciones y las comunidades que los han mantenido vivos.

Este reconocimiento internacional también debe entenderse a la luz del esfuerzo de generaciones de mujeres salineras. Su trabajo, sus conocimientos y su compromiso con la continuidad de las tradiciones contribuyeron a preservar un sistema de producción ancestral que ha llegado hasta nuestros días.

Detrás de las estructuras de madera, los canales de salmuera y las miles de eras de evaporación se encuentran también las historias de mujeres que trabajaron, cuidaron, enseñaron y transmitieron su experiencia a las siguientes generaciones.

La conservación del Valle Salado no puede entenderse únicamente desde sus valores arquitectónicos, ambientales o productivos. Es también el resultado de una historia humana colectiva en la que las mujeres desempeñaron un papel fundamental.

Un homenaje audiovisual a las salineras de ayer y de hoy

Para conmemorar esta jornada, la Fundación Valle Salado ha elaborado un vídeo especial que difundirá a través de sus redes sociales y su canal de YouTube.

La pieza audiovisual rinde homenaje a las salineras de Añana, recordando su doble esfuerzo como trabajadoras y cuidadoras, su importancia en la vida familiar y su contribución a la transmisión de un legado cultural único.

El vídeo recupera el significado de la palabra vasca etxekoandre como símbolo de aquellas mujeres que fueron el corazón de sus hogares y que, con su trabajo muchas veces silencioso, contribuyeron a sostener a sus familias y a preservar la identidad de su comunidad.

Con esta iniciativa, la Fundación quiere reconocer a las mujeres que nos precedieron y celebrar también a las que actualmente participan en la conservación, recuperación y transmisión del patrimonio salinero.

Un reconocimiento que trasciende generaciones

La celebración de este año adquiere una relevancia especial, ya que Naciones Unidas ha declarado 2026 Año Internacional de la Agricultora, una iniciativa que busca reconocer la contribución de las mujeres a los sistemas agroalimentarios, la seguridad alimentaria y el desarrollo de las comunidades rurales.

Desde la Fundación Valle Salado se considera fundamental seguir recuperando y difundiendo la memoria de las mujeres que contribuyeron a construir la identidad de Añana, incorporando sus experiencias y su protagonismo al relato histórico de este paisaje cultural.

Porque el Valle Salado no está hecho únicamente de agua, madera, piedra y sal. También está hecho del esfuerzo, la sabiduría, el sacrificio y la dedicación de generaciones de mujeres. Mujeres que sostuvieron familias, transmitieron conocimientos y ayudaron a conservar un patrimonio que hoy pertenece a toda la humanidad.

Sin ellas, Añana no sería Añana.

Vídeo conmemorativo:

https://www.instagram.com/reel/DegvWXjo6TM/?srtk=MXhsZjJyanU1ZmpnbA==

Añanako Gatz Harana Fundazioa
Fundación Valle Salado de Añana
Araba-Álava. Euskadi
cultura@vallesalado.eus
945351413 / 626682517

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